Pequeño, amable y fácil de reconocer, este erizo está hecho para esos días en los que el bebé necesita consuelo y también algo que le mantenga curioso. El Hape Mordedor Erizo convierte la dentición en una experiencia más llevadera, con un juguete que apetece tocar y llevarse a la boca una y otra vez.
Su uso no tiene misterio: el bebé lo agarra por el cuerpo de madera y puede morder las púas de silicona, que son blanditas y flexibles. Los relieves de las púas están pensados para ofrecer distintas sensaciones y ayudar a masajear las encías. Es un mordedor cómodo para manipular y fácil de mantener limpio para el día a día.
En lo educativo y de desarrollo, suma mucho: favorece la motricidad fina (agarre y manipulación), la coordinación mano-boca y la exploración sensorial a través de diferentes texturas. También aporta autorregulación, porque morder y repetir un gesto rítmico suele calmar en momentos de incomodidad. Un básico que acompaña, sin ruido, pero con mucha intención.
Edad recomendada: desde 0 meses.











