Hay días en los que el baño necesita un poco de magia extra. La LUDI Esponja de Baño Pulpo llega como un compañero simpático: parece un juguete, pero en realidad ayuda a convertir el «toca lavarse» en un momento agradable, de esos que se viven con risas y calma.
En el uso es facilísima: se moja, se añade un poquito de jabón y se pasa suavemente por el cuerpo. Lo especial está en sus relieves y zonas con texturas diferentes, que hacen la experiencia más rica que una esponja clásica. Además, su tamaño (aprox. 12 x 12 x 8 cm) es cómodo para que el peque la sujete y practique movimientos sencillos de lavado.
A nivel educativo, es una ayuda estupenda para trabajar autonomía (yo me lavo), motricidad fina (agarrar y frotar) y exploración sensorial (tacto y presión). También favorece la rutina: repetir el mismo «ritual» en el baño da seguridad y facilita la cooperación. Un pequeño accesorio que enseña un hábito grande, con ternura y juego.
Edad recomendada: a partir de 10 meses.












