En casa, a veces basta con dos piezas para abrir un mundo de juego corporal. Los LUDI Módulos para Motricidad convierten el salón en una pequeña sala de psicomotricidad: una montaña suave, un puente, una barca que se balancea… y un sinfín de retos a tamaño infantil. Ese tipo de juego que se siente en el cuerpo y se recuerda con una sonrisa.
La propuesta es sencilla y muy versátil: un módulo curvo (balancín) y un cilindro que puedes colocar en distintas posiciones para variar la dificultad. Los peques pueden apoyarse, trepar, subir, bajar, balancearse, caminar por encima o convertirlos en asiento y escalón según el momento. Medidas aproximadas: balancín 60 x 21 x 18 cm y cilindro diámetro de 14 x 18 cm de largo. Material 100% EVA y limpieza fácil con un paño húmedo.
En lo educativo, es un recurso excelente para trabajar motricidad gruesa, coordinación y propiocepción (sentir el cuerpo en el espacio): aprender a apoyar el pie, ajustar el equilibrio, controlar la fuerza y atreverse con seguridad. También favorece la autonomía («yo decido cómo lo uso») y la autoestima, porque cada pequeño avance se nota al instante. Ideal para niños y niñas que necesitan moverse de forma libre y con sentido.
Edad recomendada: a partir de 12 meses.












