Con su diseño Fly Free, esta botella invita a moverse con ligereza: como si cada día fuera una pequeña aventura entre clases, juegos y caminos. Es de esas compañeras que se vuelven rutina sin esfuerzo, porque el niño la reconoce, le gusta y la siente «suya».
En lo práctico, está hecha para aguantar el ritmo: formato 500 ml, acabado con tacto en relieve 3D, y dos opciones de uso. El Kids Cap incorpora pajita abatible y viene con limpiador para mantenerla siempre higiénica; el tapón estándar de rosca ofrece un cierre seguro. Gracias al cierre hermético antifugas, puede ir en mochila sin preocupaciones. Dimensiones aproximadas: 24,5 cm de alto, 8 cm de diámetro y 336 g. Limpieza recomendada: solo lavado a mano.
A nivel educativo, es una herramienta sencilla para reforzar hábitos: preparar la botella antes de salir, recordar pausas de hidratación y asumir pequeñas responsabilidades («mi botella, mi cuidado»). Además, fomenta una idea importante en casa y en el aula: reutilizar es una forma concreta de cuidar el entorno cada día. Y cuando el objeto acompaña bien, el hábito se mantiene solo.
Edad recomendada: a partir de 3 años.










