Con Crazy Skulls, hidratarse se vuelve un juego: calaveritas simpáticas, color y un toque travieso que encanta a muchos peques. Y eso es clave, porque cuando un objeto les gusta, lo eligen sin que nadie lo negocie. Esta botella está pensada para acompañar rutinas reales: mochila, parque, patio, viajes… y muchas aventuras.
En el uso diario es muy versátil: la botella trae dos tapones para que el niño pueda beber como mejor le venga. El Kids Cap incorpora pajita abatible (cómoda para beber sin volcar), y el tapón estándar permite usarla como una botella tradicional. Es hermética y a prueba de fugas, y su tecnología térmica mantiene la temperatura durante horas. Dimensiones aproximadas: 19,5 cm de alto, 6,5 cm de diámetro y 205 g. Se recomienda lavado a mano.
En clave educativa, es una gran aliada para fomentar autonomía: aprender a abrir/cerrar, recordar «paradas de agua» y responsabilizarse de su botella. Además, refuerza un mensaje sostenible muy sencillo: reutilizar en lugar de «usar y tirar». Y como el diseño es tan llamativo, beber agua deja de ser una obligación y se convierte en un hábito natural.
Contenido / características
- Capacidad: 260 ml.
- Acero inoxidable 18/8 (grado alimentario).
- Triple Cool: frío hasta 36 h / caliente hasta 18 h.
- 2 tapones: pajita abatible + rosca.
- Hermética antifugas + exterior sin condensación.
- Libre de BPA, ftalatos y toxinas; no retiene olores/sabores.
- Dimensiones/peso aprox.: 19,5 cm alto / diámetro 6,5 cm / 205 g.
Edad recomendada: a partir de 3 años.











