¿Qué se esconde bajo la arena o entre la tierra del jardín? Con Kidywolf detector de metales, cada salida puede transformarse en una pequeña expedición. Su formato infantil, ligero y ajustable está pensado para que los jóvenes exploradores investiguen su entorno con entusiasmo y vivan la emoción de encontrar un objeto oculto.
El detector avisa mediante señales luminosas LED y sonidos cuando localiza objetos metálicos, con una profundidad aproximada de entre 10 y 15 cm. Cuenta con brazo telescópico regulable, empuñadura ergonómica plegable y batería recargable. Además, incorpora un kit de búsqueda del tesoro con 3 piezas KIDOR, una bolsita para guardarlas, cable de carga USB-C y manual de uso.
Más que un juguete de exterior, esta actividad favorece la concentración, la paciencia, la observación y la capacidad de seguir pistas. También ofrece una primera aproximación práctica a la exploración científica, animando a formular preguntas, comparar señales y aprender a través de la experiencia. Una invitación a mirar el mundo con otros ojos: quizá el próximo tesoro esté más cerca de lo que parece.
Edad recomendada: a partir de 6 años.














