La magia llega en forma de ajolote! Esta plastilina especial propone una experiencia abierta y divertida, perfecta para quienes disfrutan manipulando texturas y dando forma a sus propias ideas. Sus colores llamativos y su acabado brillante hacen que cada creación tenga un toque fantástico, como si escondiera un pequeño mundo acuático entre las manos.
La masa puede moldearse, estirarse, romperse, dividirse y cortarse. También es posible convertirla en una pelota para verla rebotar o dejar que se deslice y se deforme lentamente. Incluye una de las tres variantes de color disponibles, presentadas de forma surtida, por lo que cada unidad puede convertirse en una sorpresa diferente.
Además de entretener, este juego favorece la exploración sensorial, la coordinación óculo-manual y la creatividad. Apretar, transformar y observar cómo cambia la masa ayuda a desarrollar la motricidad fina y ofrece una actividad relajante, tanto para el juego individual como para compartir en familia. La purpurina aporta brillo sin utilizar microplásticos.
Edad recomendada: a partir de 3 años.















