Hay despertares que empiezan mejor con un detalle amable: una cara simpática, una luz suave y la sensación de que el día se puede tomar con calma. Este conejito rosa está pensado para acompañar esas mañanas sin prisas y también para cuidar las noches, aportando un punto de seguridad en la habitación.
En lo práctico, incluye carga por USB (cable incluido) y una batería de 1500 mAh con hasta 2 semanas de funcionamiento según uso. Sus materiales son ABS y HIPS, con tamaño compacto (aprox. 8,8 × 7,35 × 11,2 cm) y potencia 1,8 W; la carga completa ronda las 4 horas. Es un producto de decoración/uso funcional (no un juguete), con interfaz simple para ajustar hora y alarma.
A nivel educativo, ayuda a trabajar hábitos: rutina de sueño, autonomía y noción del tiempo (“cuando suena, me levanto; si me organizo, llego a tiempo”). También favorece conversaciones útiles con peques: qué es una alarma, por qué descansamos, cómo preparamos la mochila la noche anterior… Pequeños rituales que construyen grandes mañanas.
Edad recomendada: a partir de 3 años.










