En esta expansión, la joya morada tallada por Maximiliano Mucharoca ahora está maldita porque su guardiana, Pirita, ha escondido todos sus fragmentos como parte de su tesoro personal. Los jugadores se adentran en la morada con un nuevo objetivo: encontrar los fragmentos mientras evitan maldiciones y eventos inesperados.
Aparte del modo clásico, esta expansión incluye dos nuevos modos de juego: por ejemplo, colocar los 12 fragmentos malditos ocultos o jugar con losetas especiales que Pirita utiliza para despistar a los exploradores. Las nuevas «cartas de maldición» y «eventos» aumentan la rejugabilidad y el nivel de desafío.
La Morada Maldita y los Tesoros de Pirita no solo amplía el contenido del juego base, sino que refuerza habilidades como la observación, la atención al detalle y la cooperación entre jugadores. Su formato compacto, reglas accesibles y duración moderada lo hacen ideal tanto para sesiones familiares como para introducir en contextos educativos o lúdicos.











