Una búsqueda del tesoro con un pirata que puede despertar en cualquier momento.
En Capitán Flint, los jugadores exploran una isla misteriosa repleta de cofres, mapas y objetos valiosos. Pero hay un problema: Flint, el pirata más gruñón de los siete mares, duerme cerca… y si lo despertáis, ¡perderéis el botín! La ambientación mezcla aventuras piratas con humor, creando una experiencia emocionante sin resultar compleja para los más pequeños.
Contenido del juego y cómo se juega.
El juego incluye un mazo de cartas de tesoro, cartas de riesgo, cartas de pirata y eventos especiales que marcan el ritmo de la partida. En cada turno, un jugador decide si seguir explorando (robar cartas) o plantarse para asegurar el tesoro conseguido. Pero cuanto más explores, mayor es la probabilidad de revelar una carta que despierte al temible Flint o que te haga perderlo todo.
El equilibrio entre arriesgar y asegurar es la clave: ¿arriesgarás un poco más para lograr un cofre extra? ¿O preferirás plantarte antes de tentar a la suerte? Las partidas son rápidas, ideales para jugar varias seguidas y ver quién se convierte en el mejor pirata del grupo.
Riesgo controlado, memoria y toma de decisiones.
Capitán Flint trabaja la memoria (recordar qué cartas han ido saliendo), la gestión del riesgo, la paciencia y el autocontrol. Los niños aprenden a evaluar opciones, asumir pequeñas decisiones y aceptar resultados, todo dentro de un ambiente divertido y accesible. Además, el juego favorece la socialización, el humor compartido y la emoción de competir amistosamente.
“Cada tesoro encontrado es un triunfo… pero cada carta robada es un latido más fuerte.”
Edad recomendada: a partir de 8 años.












