Imagínate un tablero amigable, piezas grandes adaptadas a manos pequeñas y un patito perdido al que hay que ayudar a volver a su casita. Esa es la propuesta de Funny Duck: un juego pensado para los que empiezan a jugar, donde la meta es sencilla y la experiencia es lúdica, visual y participativa. Los niños y niñas se centran en mover al patito, resolver pequeñas tareas y disfrutar del ritmo del juego sin complicaciones.
La mecánica es muy accesible: se coloca el patito en la casilla de salida, se organizan las losetas-tarea por colores, se lanza un dado de madera que indica un color, se avanza el patito hacia la casilla más cercana de ese color y se roba una loseta de la misma pila para realizar la tarea indicada: sola, con otra persona o con el patito. Si la tarea no se completa, hay que retroceder. Esta dinámica sencilla permite que los más pequeños jueguen casi de forma autónoma, mientras aprenden a esperar su turno, seguir instrucciones y participar en equipo.
Desde el punto de vista educativo, Funny Duck se revela como una herramienta excelente para la primera infancia. Desarrolla la motricidad fina al manipular el patito, el dado y las losetas; refuerza la coordinación ojo-mano, la atención visual al destino del patito y la toma de turno; y promueve la cooperación cuando se juega en modo compartido, ayudando a gestionar pequeñas frustraciones y valorar la colaboración. Además, al tener ilustraciones grandes y claras, no requiere que el niño lea, lo que lo hace ideal para edades tempranas.
Cómo jugar
- Se coloca el patito Funny en la casilla de salida del tablero.
- Se barajan las losetas-tarea y se colocan clasificadas por colores boca abajo.
- En su turno, cada jugador lanza el dado de colores.
- El patito avanza hasta la casilla más cercana del color indicado en el dado.
- El jugador roba una loseta del mismo color y realiza la tarea: puede hacerlo solo, junto a otro niño o con el patito, según la indicación.
- Si la tarea se completa, todo sigue; si no, el patito retrocede tres casillas.
- El objetivo es que Funny vuelva a su «casa» o meta. El juego se completa cuando se consigue ese objetivo compartido.
Edad recomendada: a partir de 2 años y medio.












