Ocean Breeze tiene ese punto «vacaciones»: colores pastel, aire francés y una estética relajada inspirada en playas como Saint Tropez. Es una botella que acompaña sin ruido, como un recordatorio amable de cuidarse: beber agua, parar un segundo y seguir.
En el uso diario, la botella destaca por su rendimiento y comodidad: capacidad 500 ml, cierre de rosca a prueba de fugas y tecnología Triple Cool para conservar el frío hasta 36 h y el calor hasta 18 h. Es apta para bebidas ácidas y carbonatadas, no retiene sabores ni olores y no «suda» por fuera, así que la mochila viaja tranquila. Medidas: 26,5 cm de alto, 7 cm de diámetro y 290 g. Limpieza recomendada: solo lavado a mano.
Como valor educativo y familiar, ayuda a crear hábitos sencillos: preparar la botella antes de salir, recordar pausas de hidratación y elegir reutilizar en lugar de usar envases de un solo uso. La marca no indica una edad infantil específica para este modelo; en peques, suele ir mejor cuando ya manejan bien el tapón de rosca (o con supervisión).
Edad recomendada: a partir de 3 años.











