Hay juguetes que se convierten en “amigos de ruta”. Djeco Baby Color Gaspard tiene ese encanto: una tortuga simpática, colores alegres y una presencia tranquila que acompaña el día a día. Cuando el peque se pone en marcha, Gaspard va detrás como si le dijera: “vamos juntos”, y eso hace que caminar se sienta más divertido y con propósito.
El juego es tan sencillo como efectivo: el niño tira de la cinta de arrastre y la tortuga avanza mientras se bambolea/contonea; el amiguito que va encima también se mueve, añadiendo sorpresa visual. Además, las ruedas están diseñadas para moverse silenciosamente, facilitando el juego en casa sin tanto ruido. Es un arrastre pensado para repetir sin cansarse: “tiro, camino, miro cómo se mueve… y otra vez”.
A nivel educativo, este tipo de arrastre es un aliado potente para el desarrollo: refuerza motricidad gruesa, equilibrio, coordinación y orientación espacial (seguir una trayectoria, esquivar objetos). También ayuda con la autonomía y la confianza: el peque siente que “lleva” algo y que su acción tiene efecto. Y si lo acompañáis con lenguaje (“rápido/lento”, “delante/detrás”), se convierte en un juego perfecto para conversar mientras camina.
Edad recomendada: a partir de 18 meses.










