Hay juguetes que convierten una rutina en un momento especial. El LUDI Xilófono Pingüino hace justo eso: aparece en el baño como un amiguito flotante y, de repente, el agua se llena de música. Un par de golpes suaves y el peque descubre que puede «crear» sonidos, como si estuviera inaugurando su primer concierto.
La propuesta es simple y muy efectiva: un xilófono con 5 láminas de colores y 1 baqueta diseñada para el agarre infantil. Se puede usar en tierra o en el agua, y su tamaño es cómodo para manipularlo: aprox. 18 x 20 x 4 cm.
En clave educativa, es un gran aliado para trabajar coordinación ojo-mano, motricidad fina y discriminación auditiva (distinguir tonos), además de fomentar la creatividad y la atención. También es ideal para juego compartido: turnos, imitación y primeras «canciones» inventadas. Un instrumento que enseña algo precioso desde pequeño: la música también se descubre jugando.
Edad recomendada: a partir de 18 meses.












