En Dr. Microbio, cada jugador tiene su propia placa de Petri y una pinza de laboratorio. Al inicio de la ronda, se revela una carta con un patrón que indica qué tipos de microbios deben colocarse en cada zona. Todos juegan al mismo tiempo, intentando replicar la combinación lo más rápido posible.
La destreza manual y la rapidez de pensamiento son esenciales: hay que mover los microbios con precisión, sin dejar caer ninguno, y comprobar que los colores coinciden con el modelo. El primero en completar correctamente su placa grita ??Terminado!? y se lleva el punto.
Con partidas cortas y llenas de emoción, Dr. Microbio es un título perfecto para mejorar la concentración, la coordinación y el pensamiento visual en niños y adultos. Su estética colorida y su enfoque educativo lo convierten en un éxito en familias y aulas.












