En Tripolo, todas las cartas se colocan boca arriba formando una cuadrícula sobre la mesa. Los jugadores, sin turnos, intentan colocar sus cartas lo más rápido posible creando tripolos, es decir, tres cartas seguidas que coincidan por color, letra o símbolo.
La mecánica es simultánea, por lo que la concentración y la rapidez visual marcan la diferencia. No hay tiempo que perder: si ves una coincidencia, ?coloca tu carta antes que los demás! Las partidas duran apenas unos minutos, lo que hace que sea imposible jugar solo una.
Tripolo es perfecto para entrenar la observación, la atención y los reflejos, además de fomentar la socialización y la diversión en grupo. Su formato compacto y su ritmo frenético lo convierten en un éxito asegurado para familias, aulas y reuniones con amigos.












