Hay objetos que cambian la atmósfera con solo encenderse. Esta flama amarilla no pretende “iluminar la casa”, sino crear ese rincón suave que invita a bajar el ritmo: un brillo amable para el cuento, para una canción tranquila o para cerrar el día sin prisas.
En cuanto a uso y materiales, está pensada para ser práctica: 3000K, entrada 5V DC 1A, batería 1200 mAh, potencia 0,95 W, carga aprox. 4,5 h y autonomía 6–10 h. Fabricada en ABS + PC + silicona e incluye cable USB.
Su valor educativo está en la rutina y el bienestar: ayuda a construir señales claras (“luz cálida = descanso”), favorece la seguridad emocional y reduce el miedo a la oscuridad. Además, al ser portátil, permite acompañar a la familia en momentos suaves (lectura, lactancia, pasillo). También se indica que cumple normativa europea para productos de primera infancia en algunos distribuidores.
Edad recomendada: desde 0 meses.











