En DANY, los jugadores se adentran en la mente de un personaje con múltiples personalidades. En cada ronda, uno adopta el papel de Dany y los demás interpretan a sus «personalidades secundarias». A través de cartas abstractas y simbólicas, todos intentan comunicar un concepto sin palabras, utilizando únicamente imágenes.
El objetivo del grupo es descubrir el concepto correcto antes de que Dany logre confundirlos. Su estética minimalista, sus ilustraciones en blanco y negro y la tensión psicológica que genera lo convierten en una experiencia única, más cercana a una obra de arte interactiva que a un juego tradicional.
DANY (Nueva Versión) renueva componentes, ajusta el reglamento e incorpora material adicional que mejora la experiencia y la rejugabilidad. Es perfecto para quienes disfrutan de juegos sociales con un toque narrativo y artístico, donde la creatividad y la intuición son tan importantes como la estrategia.











