En Los Gatos de Schrödinger, cada jugador tiene una mano de cartas que representan gatos vivos, muertos o incluso en un misterioso estado cuántico. Durante la partida, deben intentar adivinar las cartas de los demás mientras protegen las suyas, utilizando faroles, deducciones y mucha psicología.
El juego se desarrolla con turnos rápidos llenos de tensión, sospechas y carcajadas. No sabrás quién dice la verdad hasta que las cartas se revelen al final de la ronda y puede que la física no te salve.
Los Gatos de Schrödinger destaca por su original temática, su sentido del humor y su equilibrio entre estrategia y azar. Es ideal para grupos que disfrutan de los juegos sociales tipo faroleo, donde la risa y la duda están garantizadas.












