En Pick-A-Cerdo, los jugadores deben observar una cuadrícula llena de adorables cerditos con pequeñas variaciones. En cada turno, hay que encontrar el que difiere en un solo detalle del último que cogiste. Parece fácil? pero la presión y las risas harán que incluso los adultos se equivoquen.
Su mecánica visual y simultánea mantiene la acción constante y garantiza diversión desde el primer segundo. La concentración y los reflejos se ponen a prueba en cada partida, donde la rapidez importa tanto como la precisión. Además, puede combinarse con Pick-A-Perro para formar un juego aún más frenético y caótico.
Pick-A-Cerdo es perfecto para desarrollar la observación y la agilidad mental de los más pequeños, fomentando la atención y la discriminación visual de forma divertida. Con su formato compacto, reglas simples y ritmo vertiginoso, es un juego ideal para familias y colegios.











