En Serpentina, cada jugador roba y coloca cartas con fragmentos de serpiente en el centro de la mesa. Para hacerlo, deben coincidir los colores de los extremos: rojo con rojo, verde con verde, azul con azul. Cuando una serpiente se completa, el jugador que colocó la última carta se la queda.
El juego termina cuando se acaban las cartas, y gana quien haya formado más serpientes.
Con ilustraciones simpáticas y colores vivos, Serpentina es perfecto para niños a partir de 3 años. Estimula la percepción visual, la asociación de colores y la motricidad fina. Su sencillez, dinamismo y carácter educativo lo convierten en una excelente puerta de entrada al mundo de los juegos de mesa.












