En Speedy Ants, todas las hormigas están hambrientas y la comida se reparte sobre la mesa. Cada carta indica qué tipo de alimento buscar o qué combinación de colores cumplir. Los jugadores deben observar rápidamente y ser los primeros en colocar la mano sobre la carta correcta. Si aciertan, la ganan; si se equivocan, pierden una.
Su mecánica es simple pero adictiva, perfecta para todas las edades. Las partidas son rápidas y llenas de energía, con un equilibrio ideal entre tensión y diversión. La atención, los reflejos y la memoria visual se ponen a prueba en un ambiente de juego alegre y desenfadado.
Speedy Ants es ideal para jugar en familia, en el aula o en cualquier momento libre. Su formato pequeño, sus ilustraciones brillantes y su ritmo frenético lo convierten en un party game infantil que engancha desde la primera ronda.











