Un destello rosa y dos unicornios acompañan cada minuto en este temporizador de Die Spiegelburg. Con su silueta inspirada en un cristal, aporta un detalle encantador al dormitorio y transforma el paso del tiempo en una escena que invita a mirar y esperar.
Para ponerlo en marcha, basta con darle la vuelta y observar cómo el líquido perlado desciende poco a poco. Su duración aproximada es de cinco minutos, ideal para proponer un tiempo concreto para lavarse los dientes, ordenar, jugar o completar una pequeña actividad. Está fabricado en plástico y mide aproximadamente 14 cm de alto.
Al hacer visible el tiempo, puede ayudar a los peques a anticipar el final de una tarea y participar en las rutinas con más autonomía. También ofrece una forma amable de plantear pequeños retos sin depender de una pantalla: ¿Qué conseguimos hacer antes de que termine el recorrido?
Edad recomendada: a partir de 3 años.











