En Sospechosos Inusuales, el grupo se enfrenta a una galería de personajes con estilos y expresiones de lo más variados. Solo uno de ellos es el culpable, pero el testigo (un jugador) no puede decir quién es: solo puede responder «sí» o «no» a preguntas sobre su forma de ser o su estilo, como ¿le gusta madrugar? o ¿parece que viaja mucho?.
El resto del grupo deberá interpretar esas respuestas y eliminar sospechosos hasta quedarse con el verdadero culpable. Pero cuidado: las apariencias engañan, y los prejuicios pueden llevar a errores divertidísimos.
Con partidas cortas y risas garantizadas, Sospechosos Inusuales es un juego ideal para fiestas y reuniones, que fomenta la observación, la deducción y el debate. Su formato sencillo y su mecánica ingeniosa lo hacen accesible y sorprendentemente adictivo.












