En Todo Chocolate, los jugadores tratan de formar las tabletas más deliciosas combinando las piezas correctas. Al inicio de la partida, las fichas se colocan boca abajo sobre la mesa. En su turno, cada jugador levanta dos para intentar encontrar los ingredientes que necesita: si acierta, se las queda; si no, debe volverlas a colocar y confiar en su memoria para recordarlas después.
El juego se adapta fácilmente a distintas edades, fomentando la observación y la concentración de los más pequeños, y ofreciendo una experiencia relajada y divertida para toda la familia.
Todo Chocolate destaca por su diseño colorido, su temática original y su capacidad para unir diversión y aprendizaje. Un juego dulce que despierta el apetito por jugar una y otra vez.












