A veces, lo que más ayuda a dormir no es “más luz”, sino una presencia amable. El perrito de Mary’s parece quedarse de guardia junto a la cama: discreto, tierno y con la dosis justa de iluminación para que la habitación se sienta segura. Su diseño invita a bajar el ritmo, como cuando el día termina y todo se vuelve más suave.
En el día a día es muy práctico: ofrece dos tonos de luz (3000K/6500K) y duración de 6 a 24 horas según el brillo, con carga aproximada de 3 horas. Su batería es de 1200 mAh (3,7 V) y funciona con entrada 5V 1A; incluye cable USB. Por tamaño es compacto (16 × 9 × 7,6 cm) y está fabricado en ABS, PC y silicona, pensado para uso cotidiano y fácil limpieza con un paño húmedo.
Como valor añadido, ayuda a crear rutinas estables: luz cálida para “modo descanso”, temporizador para que la habitación se quede a oscuras sin interrupciones, y una estética amigable que reduce el miedo nocturno. También favorece la autonomía: el peque sabe que tiene una luz de apoyo y aprende a asociarla con calma, orden y descanso. Es un pequeño gesto que puede cambiar la calidad de muchas noches.
Edad recomendada: a partir de 3 años.









