En Ranitas, cada jugador coloca su rana sobre el borde del estanque y la impulsa con un pequeño salto de presión para intentar que aterrice en los nenúfares o en el centro. Según dónde caiga, obtendrá más o menos puntos.
Las reglas son tan simples que pueden jugar niños desde edades muy tempranas, pero el reto y la precisión hacen que también sea divertido para adultos. Las partidas son rápidas, y cada intento genera emoción y risas.
Ranitas es un excelente juego para desarrollar la motricidad fina, la coordinación y la perseverancia. Además, fomenta la superación personal y el juego activo. Con su diseño resistente y colorido, es ideal tanto para el aula como para la diversión familiar al aire libre.











